Mass Effect
Tres finales de colores provocaron la primera revuelta masiva de consumidores en el mundo de los videojuegos. BioWare dedicó cinco años a prometer que cada decisión tendría repercusión a lo largo de una trilogía, y en marzo de 2012 varios millones de jugadores concluyeron que dicha promesa se incumplió. El estudio reescribió el desenlace y lo ofreció de manera gratuita tres meses más tarde.
Una partida guardada que os acompaña a lo largo de tres entregas
Mass Effect vio la luz en 2007 como un juego de rol de ciencia ficción dotado de una rueda de diálogo y de unas mecánicas de disparo que BioWare jamás había puesto en práctica.
Su auténtica genialidad residía en la persistencia de las partidas guardadas. Las decisiones tomadas en la primera entrega, tales como el destino fatal de ciertos personajes, se transferían a Mass Effect 2 en 2010 y volvían a repercutir en Mass Effect 3. Ninguna otra franquicia se atrevimos jamás a plantear semejante nivel de continuidad.
Mass Effect 2 se alza por lo general como la cúspide de la saga con una puntuación de 96 en Metacritic: una estructura de reclutamiento donde la misión final cobra la vida de aquellos tripulantes a los que no hayamos preparado debidamente.
Marzo de 2012: el final, la petición y el regulador
Mass Effect 3 llegó a las tiendas con un desenlace que ofrecía tres elecciones diferenciadas principalmente por el color, en el cual las decisiones acumuladas a lo largo de cinco años apenas tuvieron un peso visible.
Los jugadores se organizaron. Una campaña llamada Retake Mass Effect recaudó fondos para obras benéficas con el fin de mantener su credibilidad, y se presentó una denuncia ante la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos por publicidad engañosa.
BioWare lanzó el Extended Cut en junio de 2012 de forma gratuita, añadiendo aproximadamente noventa minutos de contenido al final. Ningún estudio había reescrito la conclusión de un juego terminado bajo semejante presión hasta entonces, y desde aquel momento las editoras han tratado la reacción del público como un riesgo posterior al lanzamiento.
Andromeda y un estudio que perdió cinco años
Mass Effect: Andromeda cambió de galaxia en 2017 con un equipo diferente y un historial de desarrollo plagado de reinicios. Sus animaciones faciales fallaron hasta el punto de convertirse en un meme a los pocos días de su lanzamiento.
El título obtuvo un 71 de nota media, lo cual no supuso un desastre, pero tras tres entregas que superaban holgadamente el 90, la caída se interpretó como tal. Electronic Arts decidió congelar la franquicia. Una novela titulada Mass Effect: Andromeda continuó la historia en 2018 para los lectores más fieles.
Se anunció una cuarta entrega en 2020 que todavía no ha llegado al mercado. La trilogía original se relanzó en 2021 con excelentes cifras de venta, lo cual habla por sí solo.
Lo que cambió una rueda de diálogo
La rueda de diálogo antepuso el tono al contenido: en vez de elegir una frase exacta, el jugador seleccionaba una actitud. Casi todos los juegos narrativos posteriores copiaron la idea, incluidos estudios que la criticaron en su día.
Asimismo, la controversia en torno al desenlace consolidó una premisa que las editoras no habían asumido hasta entonces: una comunidad de usuarios que ha invertido un centenar de horas considera que su opinión sobre el cierre cuenta.
Hoy en día, dicha exigencia se ha convertido en una condición ineludible al publicar cualquier saga longeva, les parezca bien o mal a las desarrolladoras.
Todas las obras
Ninguna obra coincide con este filtro.